Resiliencia B2B: Una oportunidad para ganar agilidad en tiempos difíciles – Anatomía de una crisis (1/5)

COVID-19: Resiliencia B2B
Una oportunidad para ganar agilidad en tiempos difíciles (1/5)

ANATOMÍA DE UNA CRISIS – Fases y prioridades

Los planes de resiliencia, de gestión de crisis o de continuidad de los negocios, sobre todo para hacer frente a eventos exógenos, no son habituales en las pymes. Y aunque lo fueran, nada podría predecir una pandemia de estas dimensiones.

En los últimos años he vivido en zonas sísmicas (Lima) y zonas azotadas por huracanes (Houston). Los que hemos vivido en entornos donde la propia naturaleza amenaza en todo momento de tumbar lo que uno está construyendo o ya ha construido, hemos desarrollado una conciencia especial del riesgo y de la planificación de respuestas a catástrofes.

Mi experiencia en la industria energética en zonas sometidas a catástrofes naturales me ha brindado la oportunidad de estar involucrado en la implantación de planes de continuidad, centros de comando y equipos de apoyo a respuestas a incidencias. Sin ser yo especialista en la materia, tuve el privilegio de trabajar junto a profesionales del mundo de la seguridad en los submarinos nucleares de la marina de EE.UU., una de las mejores escuelas de seguridad existente en el planeta.

En la situación actual, cuando aún estamos aprendiendo a gestionar esta crisis del COVID-19, he querido desarrollar una serie de posts que conjuntamente ofrezcan al lector una guía simple de utilizar e interpretar, y que aporte soluciones adaptadas a las capacidades de la pyme.

El ciclo de vida de la resiliencia frente a crisis como la del COVID-19

Toda crisis suele pasar por una serie de etapas que varían en duración e impacto según la naturaleza del incidente o evento que originó la crisis.

En cada fase la empresa debe centrarse en distintas prioridades.

RESPUESTA DE EMERGENCIA

Medidas que deben tomarse lo antes posible tras la ocurrencia del evento o incidente causante de la crisis (i.e. declaración de estado de alarma y restricción de movimientos):

Prioridad #1 – La salud de las personas, tus empleados y sus familiares. Las personas son lo primero.

Prioridad #2 – Limitar la propagación del evento causante de la crisis. En este caso, se tratará de evitar contagios, si fuera un fuego limitaríamos su capacidad de expandirse mientras evaluamos los riesgos de acudir a la fuente para apagarlo.

GESTIÓN DE CRISIS 

La gestión de la crisis no se centra en el incidente en sí, sino en la gestión de la situación causada por ese incidente, y la recuperación de las operaciones mínimas seguras en caso de interrupción de las mismas:

Prioridad #1 – Organizarse para desarrollar una capacidad de respuesta rápida en un entorno muy incierto.

Prioridad #2 – Adaptar la cadena de mando, con nuevos roles, transparencia y autonomía de los equipos de trabajo. Nunca ha sido tan necesario ser “AGIL” como en situación de crisis.

Prioridad #3 – Contra la incertidumbre, claridad… Cuidar al máximo la comunicación interna y externa.

Prioridad #4 – Eficiencia y eficacia: Crear un Equipo o Responsable de Coordinación de la gestión de la crisis. Esto permite seguir la ejecución de las actividades prioritarias.

GESTIÓN DE LA CONTINUIDAD

Durante esta fase, la empresa debe centrarse en recuperar un nivel “mínimo viable” de operaciones que dé continuidad al negocio y permita paulatinamente volver a restaurar los procesos que fueron impactados por la crisis.

Prioridad #1 – Definir escenarios potenciales de evolución de la crisis, identificar procesos clave y recursos

Prioridad #2 – Recuperar un nivel mínimo de operaciones, racionalizar el portafolio de productos/servicios.

Prioridad #3 – Estabilizar las operaciones en entorno postcrisis y paulatinamente restaurar la normalidad.

El objetivo de Meeminds es unir la mayor red de expertos en consultoría externa con las empresas que necesitan de sus conocimientos y experiencia, de una forma ágil, segura y de calidad.
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